mayo 2010


Peur(s) du noir

Por casualidad, hoy he dado con una película de animación bastante reciente y que no tenía muy mala pinta. El largometraje se titula “Peur(s) du noir”, una película de animación francesa formada por varios relatos de terror. La premisa que nos ofrecía el largometraje distaba de ser aburrida, pero no necesariamente de calidad, así que, me dispuse a comprobarlo.

Como suele ocurrir con este tipo de películas es difícil hacer una valoración global, ya que al ser relatos cortos y muy dispares entre sí, es difícil que todos ellos sean de la misma calidad. “Peur(s) du noir” se compone de seis relatos en los que el denominador común es el terror, el miedo a la oscuridad, esto último tiene su por qué, ya que la totalidad del largometraje está rodado en blanco y negro, así la diferencia entre luz y oscuridad es muy palpable.

La primera de las historias es un relato bien construido, con una animación que llama la atención por su normalidad. Trata sobre un chico de campo que colecciona insectos, que un día consigue capturar un espécimen raro que por la noche deja escapar, y desde entonces lo oye moverse por debajo de su cama. A partir de aquí la acción se traslada a la ciudad, donde el chico va a la universidad y empieza a conocer a Laura, una chica extrañamente interesada en él. Pronto empezarán a trasladar su vida al cuarto del chico, pero no estarán solos. Tras este pequeño resumen puedo decir que es una historia con un final extraño y que te deja una sensación de inacabada, a pesar de todo ello es bastante decente.

La segunda de las historias, bastante común y con cierto toque asiático en la animación, nos traslada a una habitación de un hospital donde una niña pequeña está atada a la cama, un médico con cara de malas pulgas la duerme mientras solloza y comienza a soñar. Esta segunda animación esta bastante lograda, con cierto estilo asiático, y aunque la historia tilda de tópica y resabida, consigue transmitir alguna pequeña sensación de agobio.

La tercera de las historias es la que posee una animación más detallada y lograda. En un pueblo la gente comienza a desaparecer, los habitantes contratan a un cazador para que acabe con aquel o aquello que rapta a las personas. Como ya he dicho, la animación es mucho más adulta, más detallada, aunque la historia te deje indiferente.

La quinta historia se va entrelazando entre las demás, tejiéndose a sí misma entre los devenires de historias ajenas. Se nos presenta a un viejo, delgado y demacrado burgués que conduce a cuatro rottweilers y va dejando escapar uno a uno para que maten a una persona. Ésta es una de las historias a las que se le puede sacar más jugo. Esta ambientada en España y su animación es increíble.

He dejado para el final la última historia de la película, para mí la mejor. Comienza con un fondo blanco y una silueta negra, está nevando, aunque sólo lo podamos apreciar en contraste con la silueta. El hombre entra en una casa aparentemente abandonada y allí espera a que pase la tormenta. Conforme pasa el tiempo se da cuenta de que ocurren cosas extrañas y que no está solo. Este relato no sobresale por su historia sino por su animación, la cual no es desbordante, pero hace un uso excelente de las sombras y luces, es decir, del blanco y del negro, haciéndonos pasar casi todo el relato en una oscuridad completa. La historia esta muy bien llevada y los detalles terroríficos están muy bien camuflados. Un regalo para la vista.

No hay mucho más que destacar de esta producción independiente, salvo que entre historia e historia se nos presentan figuras irregulares, formas y movimientos acompañados por una voz en off que nos habla de sus peores pesadillas.

Resumen:

Un compendio de historias con sus altibajos y grandezas, remarcando y subrayando de forma muy especial la última de ellas, una gran obra de arte. Para los amantes de la simplicidad, el terror y la animación bien hecha.

Melchian

Anuncios

Ojos negros

Un hombre casado por conveniencia con una rica heredera, conoce en Italia a una muchacha rusa, de la que se enamora. Sin poder olvidarla se traslada a Rusia, incesante hasta que la encuentra, renovando los votos de su amor y con la decisión de abandonar a sus respectivas parejas. Pero cuando el hombre regresa a casa, su esposa ha perdido toda su fortuna, por lo que una barrera moral le impide abandonarla.

A partir de varios relatos de Chejov (el más evidente, “La dama del perrito“, ambientados a finales de s. XIX, el megalómano Nikita Mikhalkov firma uno de sus trabajos menos considerados por los expertos, pero encantador para los nostálgicos. Y es que la nostalgia es el motor de una película que recrea como pocas una historia de amor perdido mitificado con el transcurso del tiempo. Puro realismo mágico, una historia narrada por el propio protagonista, ya maduro y camarero en un crucero, que recuerda ante uno de los pasajeros sus andanzas… con aire de cuento inventado.

A partir de ese flashback, el guión de Aleksandr Adabashyan y Suso Cecchi D´Amico desvaría entre  encuentros y reencuentros. Un amor entre aristócratas ociosos, aburridos en un balneario sin más distracción que eternos paseos. Mikhalkov retrata con ojos sabios el refinamiento de los italianos con la vida bohemia eslava -buena prueba de esto es el divertido recibimiento del pueblo ruso al protagonista-.  Equívocos hasta el infinito, la película acaba por un tomar un giro entre esperado y melancólico.

A pesar de la maravillosa fotografía de Franco Di Giacomo  en bellas localizaciones y la partitura de Francis Lai, el alma de la película sin duda es Marcello Mastroianni, premiado en Cannes por esta interpretación de Romano, entre poética, tierna y cómica. De cómo un hombre superficial y burlón puede dejar atrás sus caprichos para luchar por el amor de su vida.

Resumen:

Nostalgia y melancolía son las bazas de una película más sobre el amor, evocadora y delicada.  Recomendable para los que gustan de suspirar sin remedio.

Helen

Torok, el Troll

¿Creéis que Harry Potter es el primer mago famoso de la familia Potter? Si la respuesta es afirmativa, os equivocáis. Hacía el año 1986, una típica familia norteamericana se mudaba de casa a un barrio más tranquilo. Lo que no sabían es que en el sótano les aguardaba un pequeño troll desfigurado que poseería a la pequeña de la casa. Torok, como se llama el monstruo, irá sembrando el edificio de conjuros, asesinatos y maldiciones, con las que intentará, cómo no, conquistar el mundo.

A simple vista parece la típica película de terror de serie B de los ochenta que produce el carismático Charles Band, hombre polifacético que ha dirigido, interpretado y escrito varias películas de bajo presupuesto. Lo interesante de este tipo es que el dinero que gana con sus películas de dudosa calidad lo invierte en otros largometrajes ajenos de todavía más dudosa calidad. Así nace esta producción titulada “Torok el Troll

La película, como hemos dicho antes, no sobresale por su calidad, ni por sus interpretaciones, ni siquiera por su historia, la cual está muy desgastada. Si por una cosa es remarcable este largometraje es por su sentido del humor encubierto en diferentes guiños. Entre estos podemos hablar del padre de familia, el señor Potter, Harry Potter, el cual luce una gorra con el escudo del Real Betis Balompie, sí, el equipo de fútbol de la ciudad andaluza. Otra de esas grandes curiosidades es el propio nombre de la familia, formada por, Harry Potter, el padre, Anne Potter, la madre, Harry Potter Junior, el hijo y Wendy Anne Potter, la pequeña. Sí, no es una broma, es la misma familia que protagoniza las aventuras del mago adolescente. Muchos rumores dicen que Rowling copió el carácter de esta película, ya que no solo el nombre es coincidente, ya que Harry Potter Junior hace de mago aprendiz en el transcurso del metraje.

Si a todo esto le añadimos pequeñas criaturas de cuentos de hadas, brujería, asesinatos y casquería de los años ochenta, tenemos una película que hará las delicias de los amantes del cine de serie B. Del resto del largometraje hay poco que destacar, las interpretaciones son estereotipadas y vulgares, únicamente salvable el pequeño papel de Phil Fodacaro, un enano que encarna a un vecino del edificio y al troll a la vez. Memorable es también la parte en la que el señor Harry Potter canta y baila una famosa canción de los Blue Cheer, “Sumertime blues”, además de desvariar sobre grupos de rock psicodélico de los años 60 como los Blues Magoos.

La historia como ya hemos dicho es un tanto tópica, malo que rapta a la chica buena y hace maldades para conquistar el mundo, un viejo héroe enseñara a otro más joven los secretos para vencer ese mal, ese es el caso del joven Harry Potter Junior que, con una varita un tanto ostentosa, irá repartiendo hechizos a gnomos, troles y ninfas mientras intenta salvar a su hermana y al mundo entero.

En definitiva una película para ver entre amigos y con la que echarse unas buenas carcajadas. Atentos a la banda sonora, que está en las manos de Richard Band, el hermano de Charles Band.

Resumen:

Una pieza de coleccionista cinéfago ya no por la calidad cinematográfica, si no por las curiosidades que plagan el metraje de este tesoro friki.

Melchian

Otra semana más tenemos una cartelera repleta de novedades para todos los gustos. Entre los estrenos estadounidenses, las únicas aportaciones europeas de hoy son dos producciones españolas y una coproducción serbia-alemana-húngara.

Legión es una ecléctica producción entre el terror, la ciencia ficción postapocalíptica y el thriller sobrenatural, todo con una aura de serie B que no ha calado muy hondo entre los espectadores. Algún veterano como Charles S. Dutton en el reparto y poco más.

Aunque con ciertos reparos, Jacuzzi al pasado promete ser una de las comedias absurdas más divertidas de la temporada. Un reparto coral encabezado por John Cusack, un argumento delirante (tres antiguos amigos del instituto que se reúnen en un hotel de montaña en el que estuvieron 20 años antes y que, al probar el jacuzzi, descubren que es una máquina del tiempo que los transporta hasta los años 80) y mucho humor primario.

Rabia es uno de los estrenos más esperados de la cinematografía española. Con muy buenas críticas como carta de presentación, la película presenta una mezcla entre el drama criminal y el puro thriller que sorprenderá a más de un sorprendido espectador. Contó con varios premios en el Festival de Málaga.

Sangre, acción, tiros y zombies es lo que nos trae The Crazies, producción americana que, sin salirse de los cánones del género, este remake de una de las producciones menos conocidas de George A. Romero hará las delicias de los fans del terror y las vísceras.

Sumando “Flashdance” y otras producciones ochenteras bailongas a la tan cacareada 3D obtendremos Street Dance 3D. Más allá de los espectaculares bailes profesionales y el tópico mensaje de superación de rigor, la mayoría de espectadores se aburrirán. Curiosa la presencia de Charlotte Rampling.

Acusada de un exceso de sensiblería, Mi nombre es Khan toca temas complejos y difíciles de abordar: las otras víctimas del 11S, enfermedades como el síndrome de Asperger, traumas y politiqueo. Queriendo distanciarse  de los tópicos bollywoodienses, el director Karan Johar se decanta por un estilo más americanizado… para bien o para mal.

El desnudo psicológico de Family Strip sorprende por lo diferente de su planteamiento, a pesar del tema que aborda: los secretos guardados de dos supervivientes de la Guerra Civil. Interesante opera prima documental de Luis Miñarro, pero no para todos los gustos.

Concluimos los estrenos semanales con una coproducción entre Serbia, Alemania y Hungría, The Trap. Rodada en 2007, nos sitúa en un corrupto Belgrado de la posguerra. Una mujer sufre una afección cardíaca que debe ser tratada en el extrajero. Sin más familia que su marido y su hijo pequeño, la única posibilidad de obtener el dinero es que él se convierta en un asesino a sueldo…

Nos vemos en el cine.

Helen

Océanos

“Océanos” es el documental más caro de la historia del cine. 50 millones de euros de presupuesto y cuatro años de rodaje, durante los que se descubrieron más de 5.000 nuevas especies. Según su productora Notro Films, “no es sólo la producción documental más cara de la historia del cine, sino que proporciona un nuevo enfoque del océano y sus criaturas, adentrándose en las profundidades donde el hombre nunca ha llegado anteriormente”. Un mundo inimaginable.

Jacques Perrin, Jacques Cluzaud y los diferentes organismos participantes han completado toda una aventura por los océanos del mundo. La calidad de las tomas, las avanzadas técnicas de rodaje y montaje y las preciosistas imágenes nos harán sentir como, nunca mejor dicho, pez en el agua, mientras surcamos los mares entre inmensos bancos de peces, acompañando a los delfines entre pirueta y pirueta, presenciando angustiosos la carrera a vida o muerte de las tortugas recién nacidas o con admiración las épicas batallas entre cangrejos, langostas y otras especies.

La primera escena, un niño de espaldas que contempla la inmensidad y poder del mar, nos avanza el inevitable carácter ecologista del documental. Con un tono algo más evidente que en “Nómadas del viento“, todo el equipo que ha hecho posible esta maravilla visual nos advierte del daño que el ser humano está haciendo en la flora y fauna marina. Sin caer en la demagogia, “Océanos” opta más por un aire místico y literario más que en la exposición científica pura y dura. Una prueba de esto es la escena en la que una morsa cuida a su cría, abrazándola con sus aletas. Imposible no emocionarse.

“Océanos” ha captado una de las danzas más bellas de la naturaleza: el vals de los océanos. Cada mamífero, cada pez, cada crustáceo, baila al son del ritmo que marcan las aguas. No interrumpamos su baile.

Resumen:

Un bellísimo documental con imágenes nunca vistas de las profundidades marinas. Para disfrutar y reflexionar.

Helen

Donde viven los monstruos

Existe un tipo de películas en las que confluyen una serie de características particulares que hacen que las agrupemos casi sin quererlo. Estos largometrajes suelen ser un tanto surrealistas, de acción pausada, algo incomprensibles y que pueden llegar a asquear al espectador si su duración se excede en demasía. Un claro ejemplo de esta especie de subgenero improvisado es el director Spike Jonze, hacedor de películas como “Cómo ser John Malkovich”, “Adaptation, el ladrón de orquídeas” y más recientemente “Donde viven los monstruos”. Esta última película es de la que vamos a hablar.

La película comienza en casa de Alex, un niño incomprendido al que le gusta tocar las narices a su madre. Un día ésta llega a su máximo de paciencia y lo castiga sin cenar. El niño se escapa y entra en un bosque creado por su propia imaginación donde se elegirá rey de los monstruos.

El último largometraje de Spike Jonze nos deja un sabor agridulce en la boca. Lejos está de sus predecesores, “Como ser Jonh Malkovich” y “Adaptation”, formando una película en la que no sabes a dónde agarrarte. “Donde viven los monstruos” es una bastante fiel adaptación al cuento infantil homónimo de Maurice Sendak. El resultado es un largometraje con una puesta en escena magistral y un diseño muy bueno, que le hace tener una complicidad aún mayor con su obra escrita. Entonces, ¿cuál es el fallo de “Donde viven los monstruos”?

Principalmente hay uno que me parece importante, ¿De dónde saca trama Spike Jonze para hacer una película de más de hora y media de un cuento corto infantil? Esta pregunta tiene varias respuestas, una de ellas es reducir la velocidad de la trama hasta tal punto que en algunas escenas parece que la película están casi pausadas. Otra de las soluciones es crear conflictos que ni siquiera aparecen en el libro. Spike Jonze se sirve libremente de estas dos alternativas creando un largometraje inconexo, en el que tienes que hacer grandes esfuerzos para no quedarte dormido.

Además, “Donde viven los monstruos”, intenta ser un largometraje infantil aportando cierto toque adulto sin conseguir ni una cosa ni la otra, aburriendo mas a los mas mayores que a los mas pequeños. En definitiva, el público infantil encontrará el largometraje algo más oscuro de lo que están acostumbrados, viendo personajes danzar por la pantalla y sin entender por qué lo hacen. El público adulto, en cambio, comprenderá algo más la psique de unos personajes misteriosos y llenos de enigmas, pero se aburrirá con desarrollo caótico de la película y se hartará de las moralinas de libro de texto.

Todas estas trabas son contrarrestadas en cierta manera por una muy buena puesta en escena, unos decorados de sobresaliente y una ambientación que te hará transportar a ese mundo de fantasía que crea Alex. De sobresaliente hay que calificar los diseños de los monstruos, muy parecidos a los del cuento infantil, que son una de las pocas cosas que hace que mantengas la mirada anclada en la pantalla.

En definitiva, una película que no es ni infantil ni adulta, un largometraje que a los que leyeron el cuento de Maurice Sendak les dejará un sabor más dulce que amargo, ya que podrán revivir ese mundo fantástico que tantas veces visitaron en la infancia. En cambio, a los que no lo leyeron ni tienen un lazo emocional con la historia la película les parecerá pesada y algo estúpida, aburriéndose en casi la totalidad del metraje, y únicamente despertándose para admirar el trabajo de ambientación del que gozan los habitantes de la isla salvaje.

Resumen:

Solo apta para incondicionales del cuento, ya que transmite de forma fidedigna las sensaciones del corto infantil, y para los amantes de la fantasía más surrealista.

Melchian

You must remember this
A kiss is still a kiss,
a sigh is just a sigh
The fundamental things apply
As time goes by

Dos películas emblemáticas: Cinema Paradiso y Casablanca. Tenía que haber beso.

Imposible olvidar aquellos besos de película se nos han quedado grabado en la retina. Esos llamados “besos de cine”, que aquí cobran todo su significado. Aquellos besos que han quedado inolvidables en nuestras mentes por su pasión, romanticismo, ternura, amor…

Algunos récords:

El primer beso conocido grabado en el celuloide pertenece a “The Kiss“, grabado por el propio Thomas Edison. Considerado escandaloso por entonces, los actores May Irwin y John Rice se daban varios besos cariñosos.

El beso más largo de la historia lo protagonizaron Gregory Smith y Stephanie Sherrin, en la película “Kiss in America”, en el 2005. Duró 6 minutos.  Curiosamente, la mayoría de cinéfilos tenemos en mente la larga secuencia de los besos entre Cary Grant e Ingrid Bergman en “Encadenados“.

El mayor número de besos en una película lo dio John Barrymore: 191 en “Don Juan“, rodada en 1927. No está nada mal, ¿verdad?.

Hemos presenciado todo tipo de besos en el cine. Los tiernos besos infantiles de “Mi chica” o “Quiéreme si te atreves“. Los ancianos de “En el estanque dorado“. Besos acrobáticos -“Spiderman“, “La doble vida de Verónica“, “My Blueberry Nights” o “La infancia de Iván“; los prohibidos en “Match Point“, los delicados de “Once” o “Lost in Translation” y los cargados de sentimientos de “Los puentes de Madison“. Besos bajo la lluvia en “Desayuno con diamantes“. Besos grabados en el celuloide que celosamente guardaban en “Cinema Paradiso“. Los sentimientos encontrados en los besos de “Brokeback Mountain“, o la sensualidad de las chicas de “Crueles intenciones“. “Lo que el viento se llevó“, “Duelo al sol“, “Adivina quien viene esta noche“, “La fuente de la vida“, “La princesa prometida“, “De aquí a la eternidad“, “Amelié“, “Amanecer“, “Picnic“, “Esplendor en la hierba“… Imposible recopilarlos todos.

Para terminar, un pequeño juego. El artista Jeff Scher, a partir de la secuencia de “The Kiss“, rodó “Tulips“, un corto de animación con música de Shay Lynch que recopila los besos más famosos de la historia. ¿Sois capaces de reconocerlos?

Helen

Página siguiente »