Sita sings the blues

Cuando empezamos una relación que sobrepasa las líneas de la amistad sabemos que hay una posibilidad de que todo se estropee. Aun así, cuando esto sucede, nos sumimos en un periodo de transición, en un paréntesis emocional, en el que intentamos superar la reciente ruptura. En estos casos, algunas personas, cambien de trabajo, se enclaustran en casa, viven en la calle o simplemente se atiborran a helado. Menos mal que Nina Paley, cuando rompió con su pareja sentimental, no hizo nada de lo nombrado anteriormente, nos hizo un regalo increíble a todo el mundo, creó “Sita sings the blues”.

Sita sings the blues” es un largometraje animado que aúna el exotismo de la cultura árabe con las mejores canciones de Annette Hanshaw, una popular cantante de jazz americana de los años 20. La película se desarrolla en tres fases o etapas: la primera de ellas esta ambientada en la época actual, donde una Nina Paley, dibujada de forma simple e infantil, es protagonista de su propia ruptura con su novio. Abundan en ella los tonos oscuros y lúgubres, el dramatismo y la desazón son patentes y están acompañados por una lluvia casi constante. La segunda etapa está formada por tres personajes, tres siluetas oscuras que intentan narrar la historia de Sita, una princesa árabe que sufrió las mil desgracias por su amor a Rama. En esta parte, las tres siluetas discuten y opinan sobre la historia que cuentan, y es, donde se aprecia ese tono irónico y burlón hacia las conservadoras, denigrantes y tradicionalistas costumbres árabes de la antigüedad. La última y tercera etapa recorre las palabras de las tres siluetas reviviendo con una animación casi cómica la leyenda de sita. Es en esta última parte donde nos encontramos el toque musical aportado por las canciones de Annette Hanshaw.

Estas tres partes se entrelazan a lo largo de todo el largometraje aportando a la película una animación que cambia cada cinco minutos y hace su visionado mucho más ameno y divertido. Aun a pesar de todo esto, la clara protagonista de la película no es otra que Sita, que canta esas preciosas canciones de los años 20 que le dan un toque retro al largometraje, lo cual no desentona y te hace transportar, junto al exotismo de la mitología árabe, a un mundo de fantasía donde todo es posible.

También es destacable el sentido irónico y de parodia que acompaña a casi todo el metraje. Nina establece una serie de relaciones entre su persona y la situación que ha vivido recientemente, con la leyenda de Sita. En esta última plasma el comportamiento de la princesa y el de sus acompañantes de una forma caricaturesca, exagerada y, cómo no, cómica. De esta forma la película lleva implícita una crítica contra el machismo más radical poniendo en evidencia las costumbres y los tradicionalismos árabes.

A todo esto hay que añadir que “Sita sings the blues” es una película bajo copyleft, debido a diversos problemas que Nina Paley ha tenido con los derechos de autor de las canciones de Annette Hanshaw. Esto quiere decir que es de libre distribución, y el largometraje puede ser descargado de forma gratuita en su página web. Además, esta contiene subtítulos en numerosos idiomas (incluido el castellano) que pone esta obra de arte al alcance de un click a muchas personas.

Resumen:

Sita sings the blues” es una película increíble, donde se mezclan diferentes estilos de animación, culturas y ritmos musicales, un cóctel artístico que nadie puede perderse, más aun siendo gratuita.

Melchian

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