El drama es el género predominante en esta semana de cine, con sus distintas variantes: biopic histórico, melodrama, social… Entre medias se cuela el reestreno de la película de Garfield en 3D, la nueva adaptación de la novela de Wilde El retrato de Dorian Gray y un documental de denuncia ecológica.

La última estación es una interesantísima biografía sobre Tolstoi, no tanto su hacer creativo como todas las vivencias que influyeron en su obra. Muchas nominaciones (Oscar y Globo de Oro a varios miembros del reparto), actores estupendos y una dirección de solvencia para una película que probablemente se convertirá en uno de los éxitos del año.

La presencia de Garfield en la cartelera de esta semana se debe a otro intento de aprovechar el tirón del 3D, sin nada más que destacar. Humor con cierta acidez y aventuras sin trascendencia.

Oliver Parker, inglés artesano de otras adaptaciones de clásicos como “La importancia de llamarse Ernesto” o “Un marido ideal“, la emprende esta vez con una nueva versión del mítico Retrato de Dorian Gray. Innecesaria y efectista, los toques modernos de los personajes y sus actitudes le convierten en un esbozo apto para ser disfrutado por quinceañeras y adultos con el piloto automático. Lástima la presencia de Colin Firth.

Crónica de un engaño es un intento por tratar un tema trillado con un toque distinto. La dirección de Richard Eyre, plagada de matices, se queda a medio camino. Eso sí, la película cuenta con tres grandes actores para suplir la falta de originalidad.

Marco Bellochio nos trae Vincere, un biopic italiano sobre Mussolini, su ascenso al poder y su vida sentimental secreta. A medio camino entre la reproducción biográfica documental y la fuerza del melodrama de ficción, el director italiano crea una obra con cierta tendencia a la mastodoncia, pero interesante.

Flipy llega  a la gran pantalla, y de campamento.  Muchachada Nui y conocidas caras de la televisión española para una producción netamente gamberra y altamente ociosa. Los aficionados al humor primario y los amantes de la caspa deluxe televisiva disfrutarán con una muestra más del humor español.

Historias de amores cruzados con el trasfondo de la inmigración es la base de El dios de madera, producción española dirigido por Vicente Molina Foix. En un género difícil de innovar, la suave pedantería y la grandilocuencia tópica caracterizan una película cuya mayor baza realista es Marisa Paredes, su protagonista.

Un terrible mensaje para reflexionar: la matanza de los delfines que tuvo lugar en una cala japonesa en el 2009. The Cove, espectacular en todos los sentidos, destila un rojo sangre tiñendo las aguas de un documental que apela a muchos recursos puramente cinematográficos (suspense, cámaras ocultas, sentimentalismo verdadero) para turbar al espectador y concienciarlo. Merece la pena echarle un vistazo.

Nos vemos en el cine.

Helen

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