El hombre lobo en el cine: The Wolfman

El hombre lobo ha sido una de las leyendas más explotadas por el cine junto con la historia de Drácula. Cofundador allá por finales de la década de los 30 del triplete del horror formado por Drácula, interpretado por un novato Lugosi, la momia, encarnada por un sombrío Karloff y el monstruo del que hablamos. Esta figura peluda, desde su primera aparición cinematográfica en 1935 en la película “El lobo humano”, ha sido protagonista de numerosas adaptaciones del mito que le da nombre, algunas de ellas muy conocidas y alabadas, muchas de las restante, las que más, olvidadas e ignoradas y no por falta de motivos.

Los largometrajes originales como pueden ser el ya mencionado “El lobo humano” o su posterior adaptación de 1941 “El hombre lobo” así como numerosas secuelas y nuevas películas se crearon de la mano de Universal Pictures, productora estadounidense que en esa época competía por el cine de terror con su hermana, la Hammer Films, productora inglesa que también tomó partido de este personaje con su trabajo “La maldición del hombre lobo” en 1961. De este mito esperaban un resultado parecido al que les había proporcionado “Drácula” en 1931, pero éste no fue tan grande.

Desde estos orígenes en el celuloide bicolor hasta nuestros días, el cine ha explotado esta leyenda de numerosas formas. Algunas que destacar, ya sea por su calidad fílmica, por su originalidad o simplemente por lo absurdo de su trama, podrían ser las siguientes: “Yo fui un hombre lobo adolescente” de 1957, la cual tendría una especie de remake o explotación con la comercial “Teen wolf”, o como se la conoce en España, “De pelo en pecho”, de 1985, en la que se nos presenta a un Michael J. Fox adolescente que hereda la maldición de su padre. Lo más interesante de esta producción comercial es ver a un hombre lobo popular y jugando al baloncesto. La película tuvo una segunda parte en 1987 y una serie animada en 1986, lo nunca visto. En un cine mas clásico, el hombre lobo se ha enfrentado a numerosos monstruos, en “Frankenstein y el hombre lobo” de 1943 también de la Universal, o en “Dr. Jekyll y el Hombre Lobo”, en este caso española y protagonizada por Paul Naschy en 1972 y por último en el cuádruple enfrentamiento que protagonizan Santo, Blue Demon, el hombre lobo y Drácula en “Santo y Blue Demon contra Drácula y el Hombre Lobo” una producción mexicana que deja mucho que desear.

Una vez vistas las películas más bochornosas de este personaje peludo entraremos en las interesantes, entre ellas destacar las dos primeras películas de la Universal que ya hemos comentado antes, además de “Aullidos” de 1980, una película de Joe Dante que ha alcanzado hasta ocho secuelas; y por último la casi cómica “Un hombre lobo americano en Londres” que volvió a hacer emerger en 1981 la leyenda del hombre lobo, haciendo que más de uno no se atreviera a salir de su casa en una noche de luna llena. Importante destacar la curiosa aportación al género de la película “Wolfen“, una producción estadounidense que mezcla los hombres lobo con el misticismo y la venganza india, una mezcla tenebrosa de thriller y terror que deja buen sabor de boca.

Introducidos ya en la historia de este compañero cánido, hablaremos de la última adaptación cinematográfica que ha tenido que soportar, me estoy refiriendo a la película “El hombre lobo”, recién estrenada en este 2010.

El largometraje se podría resumir perfectamente en una frase, superproducción comercial para los amantes más ligeros del cine de terror. La historia es la de siempre, hombre conoce a lobo, lobo muerde a hombre, hombre se transforma en lobo, lobo mata a gente mientras aúlla a la luz blanca de la luna llena. La verdad es que no incluye ninguna innovación al subgénero en cuestión, lo que hace que veamos la historia mil veces contada. Pero no os preocupéis, es una gran producción, con mucho presupuesto, así que cuenta con algunas caras conocidas que interpretan los papeles principales. Tenemos a Benicio Del Toro interpretando al lobo humano en un papel oscuro, amargado y tétrico que le va como anillo al dedo. A este le sigue un Anthony Hopkins que encarna al padre del lobito, un excéntrico y reservado antiguo noble que le da ese pellizco de calidad a la película. Como curiosidad nombrar la aparición de Hugo Weaving, a quien ya pudimos ver en las trilogías de “Matrix” y “El señor de los anillos”, así como en “V de Vendetta”. En este caso interpreta al inspector Francis Abberline, inspirado en el detective con el mismo nombre que en 1888 investigó los asesinatos de Jack el Destripador, un pequeño guiño a la historia de los que esta plagado el largometraje.

Un aspecto a alabar de la película es su ambientación, una excelente escenografía que logra captar un aire gótico muy interesante, sobre todo en los alrededores de la mansión Talbot y en el bosque neblinoso. Al paisaje lo acompaña un fotografía muy conseguida que forman las dos mejores bazas de “The wolfman”, junto con el vestuario y el maquillaje,  llevados a cabo por Milena Canonero, con tres Oscars (“Maria Antonieta”) y Rick Baker, ganador de seis estatuillas de la academia, respectivamente.

En definitiva tenemos una superproducción de una Universal que intenta recuperar sus viejas glorias, pero con más dinero y caras famosas, eso sí, con un hombre lobo sacado directamente del metraje de la película de 1935, demasiado humano para mi gusto.

Lo mejor y a destacar, su genial ambientación y una fotografía sublime, lo peor y totalmente reprochable, sus continuos retrasos condicionados por los cambios en la dirección, una historia manida y resabida y unas actuaciones que brillan por su acartonamiento. Pero sobre todo, no os olvidéis de aullar a la luna llena pidiendo adaptaciones de mayor calidad.

Resumen:

Una película que agradará a los fans acérrimos del hombre lobo y a aquellos que no buscan más que un entretenimiento menor, pero eso sí, de dos horas mal aprovechadas.

Melchian

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