Otra semana más de películas. Ya entrados en el verano, nada especialmente destacable: la variedad de siempre. No hay presencia española esta semana, salvo el alargado estreno de La vida empieza hoy, que comentamos la semana pasada.

La escritora Rebecca Miller se atreve de una tacada con la dirección y guión de la adaptación de su propia novela La vida privada de Pippa Lee, con tintes autobiográficos, para más inri. Un retrato femenino encabezado por Robin Wright acompañada de un plantel de actores de campanillas: Alan Arkin, Keanu Reeves, Julianne Moore, Winona Ryder, Monica Bellucci o Maria Bello, en los que se apoya toda la fuerza de la película, a ratos bastante conseguida.

Tenías que ser tú o la comedia americana prefabricada chica-conoce-chico que todos nos sabemos de memoria. La mayor novedad, los bonitos paisajes irlandeses en los que está ambientada la película. Tendrá su público.

Neil Labute, cineasta americano que tan pronto hace una genialidad ácida y polémica (léase “En compañía de hombres” o “Por amor al arte“) como un bodrio impensable (“Wicker Man“), nos sale con un remake de la divertida Un funeral de muerte, que ya dirigiera Frank Oz. Probablemente innecesaria, pero conociendo su gusto por el humor negro, nos echaremos unas risas.

El título de comedia descerebrada del verano se lo lleva En pata de guerra. Brendan Fraser encarna a un vendedor inmobiliario cuya empresa le destina a vender unas viviendas en una zona desierta y salvaje de Oregón. Allí tendrá que enfrentarse a unas extrañas criaturas que le llevarán por el camino de la amargura. Pues vale.

Nuestro Carlos Saura se pone al frente de Io, Don Giovanni, producción italiana-española-austriaca  que intenta describir los procesos de creación de la opera de Mozart, especialmente en el autor del libreto. Cabe destacar que los actores son prácticamente desconocidos. Curiosa.

Si no puedes hacerlo bien, hazlo en 3D. Scar 3D toma nota y nos ofrece el típico slasher juvenil, estrenado en 3D para que la sangre salpique a los fanáticos del gore (aunque sea ligero). Lo más destacable es que la protagonista es la fascinante Angela Bettis, que desde su pelotazo con la maravillosaMay“, ha dado tumbos por producciones de terror inferiores.

La chica del tren es otra muestra del típico cine francés sensible, de sentimientos, delicado y cuidado… con todo lo bueno y malo que conlleva. Jeanne vive en un pabellón de los alrededores con su madre Louise. Las dos mujeres se entienden bien. Louise gana su vida cuidando niños. Jeanne, sin demasiada convicción, busca un empleo. Un día, leyendo un anuncio en Internet, Louise cree que el destino llama a su puerta. Alimenta la esperanza de lograr un puesto de trabajo para su hija con Samuel Bleistein, un abogado de renombre que ha conocido en su juventud. Dirige André Techiné, otra garantía.

Entre nosotros, producción alemana, disecciona a fondo las relaciones matrimoniales, en crisis o no. Dos personas, una cámara que se mete donde no la llaman y el espectador como voyeur. A tener en cuenta.

Como de costumbre, cerramos la semana con un documental. Anvil, la banda de heavy metal más famosa de Canadá, ha sido escogida por su amigo Sacha Gervasi para realizar un documental sobre su vida y éxito. Un viaje al corazón del rock & roll, ha recibido excelentes críticas y ha sido mundialmente aclamada.

Nos vemos en el cine.

Helen

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