Cine cámara en mano: Paranormal Activity


Desde que en 1999 se diera a conocer “El proyecto de la bruja de Blair” y, tras su cuantioso éxito comercial y su bajo presupuesto, se han ido sumando a la moda de “cámara en mano” numerosas producciones. Lo curioso de este asunto es que hasta bien entrada la segunda mitad de la primera década del siglo XXI, estos trabajos no fructificaron.

Por esas fechas salieron a la palestra cinematográfica largometrajes como “The St. Francisville Experiment”, una de terror a lo “House on haunted hill”; “The Last Broadcast”, una más que descarada copia de la película de Blair: un grupo de aficionados salen a grabar al bosque para dar con el llamado demonio de Jersey; “Abducción Alienígena”; “Noroi the Curse”, película nipona que explota los fantasmas y maldiciones tradicionales japonesas y “Alien invasión”, donde la acción se sigue a través de una cámara situada en un coche patrulla.

Como fácilmente se puede deducir de lo anteriormente dicho, todas estas películas son de muy bajo presupuesto, centrándose en la ciencia ficción y en el terror, consiguiendo un resultado pésimo. Algunas otras contaron con un presupuesto mayor, nombres más conocidos tras las cámaras y, cómo no, una mejor publicidad. Entre estos casos encontramos trabajos como el de “Monstruoso” o “Cloverfield”, donde un monstruo gigante ataca Nueva York. La historia en este caso se nos muestra a través de una cámara que seguía el cumpleaños de uno de los protagonistas. “Diary of the dead” es el aporte de manos de George A. Romero a este género tan particular, que no creo que necesite muchas más explicación: zombis y más zombis. Sin alejarnos de estos peculiares no muertos nos encontramos con nada más y nada menos que cuatro películas más, dos españolas, “Rec” y “Rec 2”, para las cuales ya hay apalabradas hasta dos secuelas más, y sus correspondientes remakes estadounidenses, “Quarantine” y “Quarantine 2”, las que se alejan desde la primera película de la trama montada por sus predecesoras españolas.

Dicho esto se puede ver claramente que este tipo de subgénero ha tenido su propio club de fans que han producido una larga lista de películas, la mayoría de ellas sin demasiado éxito. Esto se ha roto por una de los últimos trabajos que nos llegan desde EE.UU. La película se titula “Paranormal Activity” y, siendo sus premisas terror y angustia en estado puro, se ha alzado como el largometraje más rentable en la historia del cine, con un presupuesto de 15 mil dólares, llegando a recaudar sólo en salas de EE.UU la friolera de 107 millones de dólares.

La película nos cuenta la historia de una pareja que está siendo el blanco de varios sucesos paranormales que siguen a la protagonista como si de una maldición se tratara. Preocupada ella y curioso él, instalan una cámara para grabar todos sus movimientos, y de ahí surge la película.

No creo que haya mucho que comentar sobre esta producción. Sus actores son muy pobres, aparte de que solo hay cuatro, sus actuaciones son sobreactuadas e incluso irritantes. Esto está muy bien enmascarado por la forma de grabación, pero aun así se les ve el plumero. Para que os hagáis una idea, los actores principales únicamente cobraron 500 dólares por hacer la película.  El límite del escenario es la propia casa limitando aún más los cortos brazos de la trama.

La mecánica a partir de la cual se desarrolla la historia es demasiado lenta, prometiendo mucho y dando muy poco, aunque ahí está la principal baza de esta película, la tensión que generan las largas noches de grabación de la cámara, que aunque estén pasadas velocidad rápida, en el 70% de los casos no sucede absolutamente nada, generando una expectación que causa tensión y poco más.

La historia podría haberse explotado mucho más, habiendo otras películas que siguen casi los mismos acontecimientos consiguiendo una trama más elaborada, como puede ser “Arrástrame al infierno” o “La noche del demonio”, aunque creo que la historia no era una parte por la que apostaba su director.

Para terminar decir que hay tres posibles finales, uno emitido en la proyección del 2007 solo en EE.UU, otro emitido únicamente en un festival de cine y el último el que llegó a nuestras salas en el 2009. Éste no fue desarrollado por Oren Peli, director del largometraje, sino que fue llevado acabo por un Steven Spielberg temeroso, ya que se dice que cuando se le proyectó en exclusiva, las puertas de la sala se cerraron inexplicablemente, reteniendo a Spielberg hasta que llegó un cerrajero. El afamado director de “Tiburón” llegó a declarar que la película estaba maldita.

Resumen:

Una película de terror que ha basado su éxito en una publicidad viral por internet y en el boca a boca, haciendo gala de una historia mínima, unos sustos resabidos y una ambientación muy poco lograda. Lo único destacable es la tensión que provoca en las constantes e interminables esperas nocturnas.

Melchian

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