Dr. Terror’s House of Horrors


En la década de los setenta, donde el cine de terror estaba liderado prácticamente en su totalidad por la productora inglesa “Hammer Productions” y la estadounidense “Universal Pictures” , aparecen películas no acordes a estas tendencias, que se desvían de mítico Drácula, Frankenstein y el Hombre Lobo, proponiendo historias particulares y acertadas, o no. En este es el caso de una producción de 1965 titulada “Dr. Terror’s House of Horrors”.

El largometraje en cuestión cuenta con los artistas célebres de la época, el increíble Peter Cushing y el imperecedero Christopher Lee, junto con un joven Donald Sutherland. La historia se desarrolla por completo en un compartimento de tren en el que se encuentran los seis protagonistas. Uno de ellos se hace llamar Doctor Terror y puede predecir el futuro “sobrenatural” de las personas a través de una baraja de Tarot. Cada ocupante, con más o menos reticencias, va pasando por la misteriosa baraja, describiéndonos cada uno una pequeña historia de terror, las cuales son la verdadera trama e incentivo de la película.

La pequeñas historias son de temáticas diversas: una de ellas se desarrolla en Haití y tiene como protagonista a un dios vudú molesto; otra tiene como protagonista la maldición de un mediocre hombre lobo, seguido por una pequeña e inconclusa historia sobre plantas inteligentes. Por último, nos queda un vampiro que pelea por sobrevivir en un pequeño pueblo. Entre las más conseguida se encuentra la protagonizada por el mismo Peter Cushing, que encarna a un crítico de arte que vapulea los cuadros de un renombrado artista, que le deja en ridículo encendiendo la llama de la venganza en nuestro protagonista.

Del largometraje se pueden destacar varias cosas concretas: las actuaciones se salvan sin ningún tipo de excelencia, pero la originalidad de algunas historias que se salen de los tópicos del terror de la época te hace interesarte cada vez más por el desarrollo de la película. Una curiosidad a destacar es la historia protagonizada por plantas superiores evolutivamente hablando, que tiene cierta semejanza con “El día de los trífidos”, largometraje del mismo director, Freddie Francis, estrenada tres años antes.

Comparándola con otras películas de la misma temática como la saga “Creepshow”, “Refugio macabro” o “ Los ojos del diablo”, tenemos un film que se encuentra en la media, ya que no destaca ni efectos especiales, ni actuaciones y las historias son notables, pero sin llegar al sobresaliente. A diferencia de las nombradas anteriormente el hilo conductor de todas las narraciones toma su importancia al final de la película, transformándose en una última e inesperada historia de terror, que seguramente supera a las demás.

Resumen:

En definitiva tenemos una película curiosa y original que se sale de los moldes preestablecidos por las grandes productoras de la época, presentándonos pequeñas historias que se suceden unas a otras en el ambiente claustrofóbico del tren. Sin más, para amantes del terror que quieran pasar un agradable momento.

Melchian

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