Batman

En 1966, el mismo año en el que el éxito “Good vibrations” de los Becah Boys saltó a las palestras musicales, el año en el que “Un hombre para la eternidad”, película de Fred Zinnemann, arrasaba en los Oscars, el mismo año en el que Inglaterra consiguió su primer mundial de futbol o en el que John Lennon pronunció su popular frase “Somos más populares que Jesucristo”, la 20th Century Fox produjo una de las películas más hilarantes de superhéroes del panorama cinematográfico, tanto de la época como actual. La película a la que nos referimos es “Batman”, protagonizada por Adam West en el papel del hombre murciélago y por Burt Ward como Robin.

¿Cómo una película sobre el superhéroe más oscuro de DC puede llegar a resultar cómica sin buscarlo? La respuesta se encuentra entre la más de hora y media de metraje que forma “Batman”, ya que en él se dan cita escenas completamente excéntricas, ridículas y llenas de chistes malos y enigmas sin sentido. El argumento cuenta lo siguiente, Joker o el Arlequin, como lo llaman en la película, Pingüino, Enigma o El acertijos que es el nombre del personaje del largometraje y Catwoman o La mujer gata, se unen para secuestrar a los miembros de las naciones unidas. ¿Cómo van hacer esto?, muy sencillo, con un deshidratador que convierte a las personas en polvo. ¡Pero no temáis! Batman y Robin llegan con sus Bat-objetos para salvar al mundo.

Poco puedo decir para que entendáis lo que significa esta película. De principio a fin está plagada con los efectos especiales más desastrosos que he tenido el orgullo de ver, los actores sobreactúan que da gusto y el guión es incoherente y absurdo, y cuando digo absurdo me refiero a que hay escenas que no hay por dónde cogerlas. Ejemplo:

Policía: ¿Qué hace un pavo cuando vuela boca abajo?

A lo que Robin responde con cara de extrema seguridad y estreñimiento:

Robin: Engulle con avidez.

Policía: ¡Claro!

No contentos con esta muestra de increíble intelecto continúan:

Comisario: ¿Qué pesa 16 onzas, se posa en un árbol y es muy peligroso?

Robin, un chico listo, vuelve a decir la respuesta poniendo la misma cara de estreñimiento absoluto:

Robin: Un gorrión con una metralleta.

Comisario: ¡Sí! ¡Claro!

Pero la cosa sigue, no os voy a contar la conclusión a la que llegan tras estas deducciones por que sería quitar dramatismo a la película.

Otro de las grandes características de la película es la cantidad ingente de bat-objetos. Me explico, en los comics existe la batcueva, el batarang o incluso el batcoche, pero en el largometraje que nos atañe añaden objetos variados a su arsenal, el bat-helicoptero, la bat-canoa, la bat-escalera, el bat-spray-repelente-para-tiburones, si, y si no os viene bien el de tiburones tienen también el de barracudas, ballenas y mantas… todo un arsenal de tecnología punta.

Resumen:

Una película que recomiendo encarecidamente. Una de las mejores comedias que he visto en mucho tiempo, absurda y ridícula.  Por favor, vedla con amigos, cervezas y palomitas.

Melchian

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