Twin Peaks

En el año 1990 se sienta un precedente en el mundo de las series de la mano de uno de los grandes del cine, David Lynch. Este hito que sorprenderá al mundo entero tomó forma de thriller surrealista y portaba el nombre de “Twin Peaks”.

¿A quién no le suena ese sugerente nombre? Una de las primeras series policiacas que enganchó de una manera increíble al público, y es que no es una serie de crímenes al uso. “Twin Peaks” es una historia sorprendente, surrealista, sobrecogedora que sobrevuela lo cómico y comparte con todos nosotros esa pequeña idea de pueblo norteño estadounidense. Casas de madera, chimeneas y un olor casi omnipresente a barniz, todo mezclado con parajes de ensueño, oscuros, verdes y sobretodo amenazantes.

Este serial nos cuenta las peripecias del agente especial del FBI Dale Cooper que llega al pueblo fronterizo Twin Peaks para resolver el asesinato de una lugareña llamada Laura Palmer. Al leer en el presente año la sinopsis no conseguimos encontrar diferencias con las series del momento, “CSI”, “Caso abierto”, “Sin rastro”, pero, son producciones policiacas vacías que no poseen la misma esencia que “Twin Peaks”.

Uno de los rasgos mas característicos de la serie toma forma en la propia vida del pueblo, ya que Twin Peaks vive, es un nuevo personaje que se diferencia de la investigación del asesinato. A lo largo de los treinta capítulos que conforman la serie podemos conocer perfectamente a los individuos que hacen de Twin Peaks lo que es en realidad, un pueblo orgulloso de su serenidad, de su perfección superficial, y es que esa bondad, belleza es solo eso, vidas que ignoran a propósito los fallos, las tramas oscuras para poder vivir en ese sueño americano de pueblo perfecto. Este sueño se irá descubriendo poco a poco y podremos comprobar cómo cada uno de los personajes posee oscuros secretos que competirán y a veces complementaran la trama de asesinato que en la mayor parte de las escenas no es más que un subterfugio intencionado que da pie a hilvanar cada una de las subtramas de la serie, que no son pocas. Al final la vida de Laura Palmer seguirá siendo sinónimo de misterio mientras que Twin Peaks se convertirá en un laberinto de relaciones, amores y traiciones perfectamente conocido.

La banda sonora que nos acompaña a lo largo de toda la serie es sencillamente perfecta. Angelo Badalamenti realiza un trabajo soberbio aunque algo repetitivo. La música de “Twin Peaks” está conformada con al menos diez canciones, de melodía parecida, con grandes elementos en común pero que en sintonía con las imágenes de la serie te hacen transportar casi instantáneamente a Twin Peaks. Ese es el gran milagro de la serie, capitulo tras capitulo te introduces cada vez más en ese pueblo fronterizo de tramas oscuras, verdes parajes y esencia surrealista llamado Twin Peaks y cuando la serie finaliza intentas seguir allí, reacio a abandonar las calles sugerentes de un pueblo que te ha hecho soñar durante  más de veinte horas de un perfecto thriller policiaco.

Resumen:

Serie que hizo historia, no solo en el mundo cinematográfico, sino también en millones de personas que siguen retirándose a Twin Peaks para seguir soñando.

Melchian

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