Rare exports

Rare exports” fue una de las películas más esperadas en el pasado festival cinematográfico de Sitges.  El primer largometraje de Jalmari Helander causó grandes discrepancias entre las opiniones de los espectadores que acudieron a verlo. La verdad es que no es para menos.

Rare exports” es una mezcolanza agridulce de numerosos tópicos ya vistos en otros trabajos, pero que precisamente por ese batiburrillo en el que están inmersos suenan originales. Con esto no quiero decir que el largometraje sea una pérdida de tiempo. Las características de su historia han sido desencajadas de sus moldes originales para crear algo cuanto menos curioso, y más en el panorama de cine actual, sobre todo en el fantástico.

Estamos ante una película oscura, tenebrosa e inquietante, pero de corte infantil, algo facilona para una mente adulta pero totalmente disfrutable para una panda de pequeñuelos. ¿Cómo es posible? Precisamente es eso lo que hace de “Rare exports” un trabajo especial. Logra unir en un mismo fotograma un sentimiento lúgubre, oscuro, sucio y lo rodea de niños héroes, sentimientos simples y actos imposibles. Este es el punto del éxito y del declive de esta producción.

Los escasos 70 minutos que dura el metraje están plagados de altibajos, tan pronto disfrutas con escenas sanguinarias y algo crueles como te extrañas de sucesos incongruentes e imposibles. Los actores realizan un trabajo muy soso, no consiguen llamar la atención y si lo hacen generalmente es para sacarte de esa ambientación tan bien conseguida. La mayoría no dan la talla.

El argumento esta llevado con cierta maestría pero sin darle toda la excelencia que podría aguantar una historia de semejante magnitud. La trama se logra desarrollar casi por los pelos en el escaso metraje de la cinta, corriendo, como si alguien estuviese persiguiendo al director, y no es para menos, ya que la duración es excesivamente corta. Los efectos especiales son casi inexistentes, básicamente porque no son necesarios. Únicamente se han excedido en el uso del ordenador en un par de tomas.

El diseño de los personajes, tanto de los “elfos” como lo que te dejan intuir de “Santa, están muy logrados, siendo este uno de los grandes puntos álgidos de la película. Los elfos incluso llegan a tener ciertas reminiscencias a la famosa “niña Medeiros” de Rec. Todo un éxito.

Resumen:

Un argumento increíble que podría haber dado muchísimo más de sí. Una película empañada por actuaciones pobres, que intenta hacer algo difícil, unir lo adulto y lo infantil consiguiendo una mezcla que quizás solo agrade a los fanáticos de lo fantástico. Creo, que es una de las pocas películas de la que espero un remake que aporte algo de técnica y arte, porque imaginación e instinto no le falta.

Melchian

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