julio 2012


Caltiki, el monstruo inmortal

Había una vez una época en la que con un paño viejo, pintura y un poco de jabón podías crear un monstruo baboso y terrorífico. Lo bueno es que no solo te lo parecía a ti, sino que una productora podía llegar a filmar una película entera sobre él. Sí señores, estamos hablando de las magníficas décadas de los 50 y 60, un caldo de cultivo perfecto para toda clase de rarezas fílmicas de ciencia ficción, terror y fantasía.

Como siempre EE.UU se llevaba la palma sacando al mercado cualquier cosa y es que tenían, ni más ni menos, que a Roger Corman en sus filas. Pero si había un país que le iba a la zaga ese era Italia, el país de las exploitations, de los plagios internacionales, el de Lucio Fulci y Argento y el de numerosos proyectos que solo un grupo de frikis locos sacarían adelante.

Este es el caso de “Caltiki, el monstruo inmortal”, una película que basa todo el peso argumental en una especie de babosa de millones de años de antigüedad con residencia en América del Sur. Curiosamente un año antes se estrenaba “The blob”, una película que comparte monstruo con esta producción solo que con más presupuesto, técnica y arte.

Lo más divertido de estos proyectos es “el por qué” del bicho de turno. Si os fijáis siempre se repiten los mismos patrones: radiación, más radiación y radiación. De hecho en toda aquella película en la que en su primera media hora de metraje no aparezca un contador Geiger no se considera a la altura. En el film que tenemos entre manos la creación del monstruo de marras se la atribuye la radiación desprendida de un cometa, la cual afectó a una única ameba en la era prehistórica. Esa ameba creció y creció (sin necesidad de espinacas) hasta convertirse en una única célula del tamaño de un elefante.

El problema viene cuando la casa-volcán de la ameba monstruosa es invadida por ávidos arqueólogos italianos. Claro está, se enfada, se come a unos cuantos y a otro le infecta con no sé que sustancia para que se vuelva completamente loco. Y la trama está servida.

Como en la mayoría de casos las actuaciones dan vergüenza ajena, el nivel de machismo alcanza cotas astronómicas y los efectos especiales son de pretecnología. A pesar de ello… no, no hay un a pesar de ello. En conjunto la película es mala, malísima.

El monstruito esta hecho a partir de unos paños negros con jabón y espuma. El tipo de los efectos especiales mete su mano debajo de ellos y los mueve mientras el técnico de sonido pone algo tal que: slurp, slurp, slurp… Esto hace que la mujer de turno, con falda sobaquera y pelo de cartón piedra, grite hasta que se le salgan las amígdalas, venga el héroe engominado, diga su frase fantasmada y venza al monstruo con la consiguiente caída de bragas de la mujer en apuros. La escena termina con un escaso beso sin lengua, de esos en los que parece que los actores se enrollen como un twister y la frase “The end” asoma en la pantalla.

El espectador se queda con una cara de vergüenza ajena totalmente comprensible mientras intenta unir todos los cabos sueltos, que no son pocos, y busca, sin ningún tipo de éxito, un sentido a esa hora y poco de vida perdida.

Pero bueno, siempre habrá algún sufridor experto a quien le guste este tipo de películas y las disfrute de cabo a rabo, como yo.

Resumen:

Fantasmada italiana que atenta contra la lógica, la técnica y sentido común del buen cine. Una delicia para anticuarios y espectadores del cine más casposo. Terminantemente prohibida para personas al uso.

Melchian

Anuncios

Ciclo cine friki: Vampira (Old Dracula)

Año 1975, Transilvania, castillo del conde Drácula, sala de estar. Una fina copa de cristal mece suavemente el sabroso líquido rojo. Un sorbo. La luz de las velas baña la estancia con una tenue luz.

–          Señor Drácula, ya he arreglado el generador. ¿Doy las luces?

–          Si por Dios. Con estas velas no se puede ver nada.

Este el primer dialogo que escuchamos en esta singular “parodia” del clásico mito de Drácula titulada en España “Vampira”. Con solo echar un rápido vistazo al argumento se hace fácil ver el porqué de encontrarnos ante una de las películas más frikis de la historia del cine:

El conde Drácula recibirá en su castillo turístico a una pequeña reunión de conejitas Playboy en busca del grupo sanguíneo concreto (000) para resucitar a su amada que lleva 50 años muerta.

Dentro de lo que cabe no es una sinopsis tan disparatada, pero tras ver que la mezcla de sangre que le devuelve la vida a la condesa hace que su piel se tiña de un color más negro que el ébano cambiamos de opinión rapidísimamente.

Y es que está película nació de la exitosa “El jovencito Frankenstein” tal y como nos muestra su título original “Old Dracula” con ese juego de palabras no tan ingenioso y, por lo tanto, intenta seguir esa línea paródica que tan buen resultado dio a la anterior. A parte del mencionado dialogo de las velas, que ya nos enseña por donde va a ir la película, tenemos infinidad de situaciones un tanto vergonzantes como la de la condesa negra bailando al estilo disco o la escena del avión. El resto de la película esta plagada de gags un tanto cutres y sin sentido que la convierten en la hora y media más hilarante del cine. Desde control telepático, palizas a ladrones, conversiones en murciélagos, sexo, infinitos guiños a la mitología de los vampiros, colmillos-jeringuillas  y un mayordomo cachondo.

Aunque parezca increíble, el argumento se vuelve cada vez más inverosímil desembocando en un final apoteósico. Tras perseguir a las conejitas durante varios días por el Londres moderno, Drácula consigue obtener la sangre que devolverá a la condesa a su estado original aunque esta no este muy por la labor. El único problema es que cuando se esta realizando la transfusión esta muerde a Drácula que queda convertido en el segundo Drácula negro de la historia del cine. Al final acaban escapando de una muerte segura gracias a esta condición y ponen rumbo a Transilvania, o a Rio de Janeiro como muy bien ofrece el mayordomo.

La verdad es que es una película que deja sin palabras, demasiado absurda y surrealista como para que nadie la tome en serio. Si a esto le sumas unas actuaciones deplorables, salvando la de Drácula y su mayordomo, un ritmo inexistente y un decorado tipo cartón piedra se convierte en un muy mal viaje.

Resumen:

Chistes malos, argumento surrealista, diálogos absurdos y mucha, mucha vergüenza. Se tiene que ver aunque sea solo por la presencia de ese Drácula negro de betún.

Melchian

 

The wind (Viento asesino)

Para todos aquellos que somos un tanto allegados al cine de terror conocemos, en menor o en mayor medida, ese subgénero tan prolífico como es el slasher. Su etapa dorada fue la década de los ochenta donde aparecieron cientos y cientos de títulos enmarcados dentro de esas características que tanto entusiasmaron a jóvenes desbordantes de hormonas.

Al final, como no hay mucho donde sacar, se ha quedado en lo que se ha quedado, un vestigio de lo que fue, limitándose a protagonizar películas tópicas, sin misterio, inverosímiles pero que siguen haciendo la delicia de los fans más acérrimos.

En esa década de esplendor algunos directores apostaron por fórmulas que se salían de las normas establecidas. Un claro ejemplo es esa “Pesadilla en Elm Street”  que sustituía al asesino físico por uno al que no podías acuchillar, del que no podías defenderte. Como es normal hubo otras propuestas que no llegaron a buen puerto, ya sea porque fallaban en aspectos técnicos o bien porque no llegaron a encandilar a ese joven público.

Una de esas propuestas olvidadas es “The wind” o “Viento asesino” como se estrenó en España. La historia es muy simple: Una escritora de misterio llega a un pueblo desierto para concentrarse en su propia novela. Lo que no sabe es que hay un psicópata rondando las calles.

La premisa parece ser la misma que siguen las copias de esos productos primerizos, pero bajo esa capa de tópico se esconden unas cuantas ideas originales. En primer lugar la trama deja tierras estadounidenses para situarse en un bonito pueblo griego, en una isla, rodeado de mar, con agrestes acantilados, murallas y castillos. Este paraje ofrece todo lo que le falta a las típicas localizaciones americanas. Sus calles son laberintos de piedra, sus murallas son impenetrables y la soledad es palpable. Además el espectador europeo se puede sentir muchísimo más identificado dejando atrás esas casas de madera perdidas en enormes bosques a las que tanto nos tienen acostumbrados los yanquis.

Su director saca ventaja del agreste paisaje aprovechandolo para incluir un nuevo protagonista, el viento. Está presente durante toda la película y participa notablemente en la trama, más al final que al principio. Su murmullo es constante a lo largo del todo el metraje creando en si mismo un nuevo elemento narrativo que tendrá un papel muy importante al final de la película  convirtiéndose en el elemento más original de este proyecto. Esa conjunción del viento, el polvo que sale de las murallas y de las ruinas, las calles estrechas y laberínticas y que toda la acción sucede por la noche consigue transmitir una sensación de agobio y tensión muy conseguida.

Estas son las mejores bazas de un film que fracasa en el resto de componentes. La actriz principal, una no tan joven Meg Foster, saca de quicio al espectador varias veces durante el transcurso del metraje. Su irritante costumbre de hablar sola es inaguantable además de forzada. El psicópata es creíble hasta cierto punto quedando sus motivaciones en el olvido. Esto hace que la película se convierta pronto en un juego del ratón y del gato. Las persecuciones son interminables y muy repetitivas, tanto que llegan a aburrir en demasía de cara a los últimos minutos finales. Esto sumado a que el pueblo esta desierto y que no hay mucha gente que matar hace de la hora y media que dura la película un trago bastante difícil de tragar.

Resumen:

Película que intenta introducir ciertos cambios originales en el estereotipo clásico del slasher. Lo consigue, pero hace aguas por otras muchas partes. La historia, las interpretaciones y el ritmo son algunas de ellas. Atención al final, lo mejor de la película junto con la ambientación.

Melchian

Apollo 18

Parece ser que los falsos documentales o “mockumentaries” han invadido los cines a lo largo de esta última década, o más bien, las estanterías de tiendas y videoclubes. Y es que si en cines tenemos uno cada dos meses, los productos destinados al mercado doméstico triplican esa cifra. Su éxito se debe a dos factores principalmente, el bajo presupuesto necesario para la realización de la película y su fácil rentabilidad por muy pocos fans que tenga.

Enmarcado en ese género tan prolífico nos encontramos películas peculiares como la reciente “Carmina o revienta” de Paco León, pasando por invasiones alienígenas grabadas desde la cámara de un coche policía, brujas, bichos mutantes y lo que se ponga por delante.

La última idea hollywoodiense ha sido cuanto menos original. “Apollo 18”, nombre de la película y de la última y “encubierta” misión por parte de los EE.UU a la Luna. Son enviados tres astronautas, uno se queda en orbita y dos descienden a la roca. Allí les esperan unos cuantos descubrimientos que se las harán pasar canutas.

La película en si es un tanto lenta, aburrida e incluso exasperante. De la hora y media que dura la película solo se ve algo interesante en los últimos 10 minutos. El resto es un compendio de imágenes de archivo, conversaciones sin la menor importancia entre los astronautas y más imágenes de archivo.

Aun así el ejercicio de Gonzalo López-Gallego, español director de la película, es bastante decente. Con el bajo presupuesto que posee la película (5.000.000 $) logra crear una ambientación muy conseguida. Los astronautas y su equipamiento, la gravedad cero, el suelo rocoso de la luna, el propio módulo lunar, los rovers… todo parece completamente real. Salvo un par de fallos protagonizados por dos escenas en las que el suelo de la luna se ve completamente lleno de pisadas y algún que otro “salto temporal” por culpa de un precipitado montaje, la calidad técnica es impecable.

Hay que reconocer también que la historia no es una gran baza. Es más de lo mismo, pero esta vez en la luna, con unos cuantos milloncejos menos en el presupuesto y con menos movimientos de cámara que en un partido de ping pong. Y es que el largometraje se hace muy aburrido, tanto por su ritmo lento como por los pocos incentivos que la trama arroja al espectador, concentrándose toda la acción en el tramo final.

Punto y a parte merecen los susodichos alienígenas del film. Ni son bípedos, ni humanoides, ni bestia gigantes… nada. En este caso han elegido como mal asesino a unas piedras lunares. Si, no estoy de coña. Las piedras que hay en la luna cuando nadie las mira (son muy vergonzosas) les salen unas patitas tipo araña y se pasean por la nave en cuestión. Pero ¿Qué mal te puede hacer eso? Pensareis. Nada más lejos de la realidad, te abren en canal, se introducen y se extienden por el torrente sanguíneo causando entre otros males sangrado de ojos, que parece que este último síntoma acojona en demasía al personal.

Al final todo se reduce a planos de 20 minutos en los que, en el último segundo, se ve mover alguna piedra cual móvil en vibración y el descontento de los astronautas por el engaño del departamento de defensa de los EE.UU. Y es que los estadounidenses no pueden dejar a un lado ni la competición y engaño de los rusos, que también andan por allí, ni las conspiraciones políticas que desayunan todos los días.

Resumen:

Una más. Ni más ni menos.

Melchian

The woman in black

El otro día, y tras hacer un increíble esfuerzo para dejar atrás mis prejuicios, decidí ponerme con la última película de la Hammer. Para no variar el proyecto era un remake de un film de 1989, también ingles y del mismo título, “The woman in black” o “La mujer de negro” para los hispanohablantes. Además, el argumento en sí estaba sacado de un libro homónimo. Así que original, lo que es original tenía poco.

Además, para más males, su protagonista no era otro que Daniel Radcliffe, ese pequeño mago que intenta quitarse el tufillo a Harry Potter como puede, sin mucho éxito.

En sí el argumento de la película es bastante típico: una casa con maldición incluida y un extranjero (Harry Potter) que va allí a meter el dedo en la llaga. Los lugareños intentan que se vaya para evitar muertes innecesarias pero parece que a nuestro aprendiz de mago le cuesta que le lleguen las ideas al cerebro. Así se cocina hora y media de imperturbabilidad cinematográfica y personal aderezada con unos cuantos infanticidios.

Básicamente la película se puede dividir conceptualmente en dos bloques. En uno tenemos la ambientación, típica de la Hammer. El punto fuerte: paisajes abiertos, brumosos, húmedos; la casa victoriana, abandonada; sombras por doquier, oscuridad estratégica. Un compendio de preciosistas paisajes y tenebrosos lugares. Punto y aparte merece la casa en cuestión, sobre todo el “pantano” que la rodea formado por una estrecha carretera que atraviesa fangosas aguas y que se cubre cada cierto tiempo desapareciendo por completo. Un ejercicio impresionante en cuanto a ambientación se refiere.

En el otro bloque tenemos todo lo demás. Comenzando por la historia que es algo manida y usada, repetitiva e incluso en algunos momentos aburrida. Los roles que juegan los protagonistas y personajes son sabidos y nada sorpresivos. Todo el mundo sabe por qué los lugareños se comportan como se comportan, que Harry Potter va a ir a esa casa aunque le corten las dos piernas y que el fantasma va a seguir matando una y otra vez por mucho que te digan que se ha ido.

Consideración aparte merece ese joven mago, ese Radcliffe imperturbable. A pesar de que no parece un tipo con edad suficiente para tener un hijo y haber perdido a su esposa (venga ya, si solo se le asoma una pequeña barba chuminera) nos abruma con un despliegue casi imperceptible de interpretación ardua y consciente. Vamos, que se limita a poner cara de árbol seco, abrir esos ojos azules y balbucear. Eso sí, la cara esa que pone de colapso mental está muy bien conseguida. Al final consigue crear un  personaje que da más risa que temor. Verle correr por la casa en busca de la mujer infanticida supone un ejercicio de contención de risa bastante notable, sobre todo porque te esperas que en cualquier momento saque la varita para gritar ¡Expelliarmus! Pero parece que en esta ocasión se la ha olvidado en casa.

A pesar de todo esto y tras un esfuerzo para olvidar todos esos fallos y técnicas que tanto gustan a los directores de películas de terror de la última década (subidas de sonido, caras fantasmales con muecas y gritos hacia la cámara) consigues disfrutar de la película, pero no os engañéis, no es gracias a Harry, ni a la historia, ni a la dirección, sino a esa enorme y majestuosa ambientación que os hace meteros en la trama cada vez que uno de los chascos anteriores os da una patada en el culo.

Resumen:

Película típica de fantasmas y casas encantadas con un protagonista, Potter, indescriptiblemente horroroso. Solo fijarse en los paisajes y en la ambientación que es lo único salvable.

Melchian

 

Esta vez os traemos un divertido juego en excel donde tendréis que adivinar el título de 35 películas a partir de sus carteles promocionales. En cada página del libro de excel tendréis un acertijo formado por una primera imagen que será un trozo del cartel. Si no lográis aceros con el nombre de la película no os preocupéis, ya que hemos incluido 3 pistas diferentes en cada película.

En la primera página del libro esta todo bien explicado, como incluir el título de la película, las pistas, validación etc…

Para poder jugarlo correctamente tendréis que descomprimir el contenido del .rar en el escritorio y hacer doble click en el archivo “Adivina la película”, se abrirá el excel y os aparecerá un mensaje en amarillo en el que se os preguntará si queréis activar los macros, es imprescindible que digáis que si, habilitar.

El juego en sí está formado por 35 acertijos correspondientes a 35 películas diferentes enmarcadas en los géneros terror/fantasía, con más de 140 capturas y 35 posters completos en altísima calidad.

Cualquier problema, duda o sugerencia no dudéis en plantearla en este mismo post.

Disfrutad 😉

http://www.mediafire.com/?w3y10vhg1ci38cg